Varios aviones de papel volaron en Huesca en el Día Mundial del Síndrome de Down
Decenas de aviones de papel surcaron ayer el cielo del centro de Huesca, todos ellos cargados de mensajes contundentes, como Felicidad y amor para todos, Paz para las personas o Integración laboral para nuestros hijos, deseos que resumen la lucha y la implicación de los oscenses en el Día Mundial del Síndrome de Down.
HUESCA.- Entre usuarios, familiares, amigos y ciudadanos anónimos, la terraza del Casino recibió a unas cincuenta personas en esta jornada breve pero intensa, en la que los asistentes comprobaron con una sonrisa y mucho cariño cómo varios oscenses con Síndrome de Down expresaron sus sentimientos y se reivindicaron a sí mismos con la lectura de un manifiesto, cuyo lema fue: La vida no va de cromosomas.
"Una de las mejores cosas sobre el ser humano es lo diversos y diferentes que somos los unos de los otros", comenzaron los jóvenes, que indicaron que "hay personas de distintas razas, colores y religiones. También hay gente con y sin discapacidad. La diversidad es buena, porque hace que cada uno de nosotros sea único", destacaron.
Los usuarios quisieron decirle al mundo que se sienten orgullosos de ser como son y de todo lo que aportan. "La sociedad debe entender que a las personas hay que respetarlas tal y como son. Todos tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos, y eso es precisamente lo que nos hace perfectos", confesó uno de los lectores, arrancando el aplauso de la audiencia.
El mensaje primordial que quisieron compartir con el público llegó entonces, con varios puntos en los que hicieron especial hincapié. "Las personas con Síndrome de Down tenemos los mismos derechos que el resto de ciudadanos. No queremos que nadie nos discrimine, ni que nos tengan compasión o pena: ¡Estamos contentos de ser como somos y no nos cambiamos por nadie!", exclamó uno de ellos, antes de reclamar que la gente comprenda que la diversidad hace que una sociedad crezca y sea mejor. "Os pedimos que nos ayudéis a vivir en igualdad", especificaron.
"Este síndrome nos ha enseñado a todos nosotros a ser optimistas y positivos, y a dar importancia a lo que realmente la tiene", como son para ellos "las cosas pequeñas, los momentos de felicidad, el aprovechar el hoy y el ahora". El discurso finalizó como empezó, enmarcando unas bonitas palabras con el lema de la iniciativa. "Lo más importante de la vida no es el número de cromosomas que tengamos, ya que La vida no va de cromosomas, sino de ser felices y vivir plenamente", terminó uno de los más jóvenes, que hizo una reverencia a un público exaltado por la causa.
En ese momento, todos los presentes subieron las escaleras del Casino para lanzar lo más lejos posible todos sus deseos, como hicieron también durante el resto de celebraciones de esta fecha por toda España, un país en el que existen 88 asociaciones que apoyan a usuarios y familiares.
"Todo aquel que conoce a los usuarios se engancha a esta causa. Sobre todo, nosotros lo comprobamos con la gente que viene de prácticas a nuestra asociación, que una vez que están dentro ya no se quieren ir", confesó ayer Nieves Doz, presidenta de la Asociación Down Huesca, una entidad que, sobre todo, se preocupa de realizar actividades encaminadas a la autonomía personal de las personas que necesitan su ayuda. "Todo el mundo que viene con nosotros mejora, tenga la edad que tenga", confirmó.
El Ayuntamiento oscense también estuvo representado por Marta Escartín, concejala de Bienestar Social y Autonomía Personal, quien lanzó un avión de papel en el que se podía leer: Que todos podamos mirarnos a todos con los mismos ojos, algo que según la oscense, se está empezando a conseguir. "La Asociación trabaja muchísimo y para nosotros es muy importante apoyar esta causa, porque lo sentimos de corazón", confirmó.
LA ASOCIACIÓN DOWN HUESCA CUMPLE UN CUARTO DE SIGLO
Dentro de unos meses, la Asociación Down Huesca cumplirá su primer cuarto de siglo, veinticinco años estando al lado de quienes lo necesitan de forma totalmente desinteresada. "Todo ha cambiado mucho desde que empezamos. La integración es la voz de las personas con este síndrome, de los voluntarios y de los pequeños cambios en el día a día, en los que hemos pasado de decir que son personas que "sufren o padecen" a asegurar que, simplemente, "tienen" este síndrome, porque "no es ninguna enfermedad", puntualizó Nieves Doz.
Para el futuro, desde la Asociación reclaman más ayuda económica y personal, pero, sobre todo, "que la situación de los usuarios se normalice del todo y que se cumpla la Convención Internacional de los derechos de las personas con discapacidad, porque la legislación no está actualizada conforme a este tema".
Fuente: Diario del Altoaragón. 22/03/2015














